Gandhi dijo:
"Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales".
Entonces, juzguémonos.
A nosotros, que nos consideramos civilizados y que nos creemos amigos de los animales por comprarle un collar bonito a nuestros perros. Un país en el que cada año se celebran más de 16.000 fiestas populares donde el maltrato animal es el principal reclamo. Aquí, donde matamos a más de 10.000 toros al año por simple entretenimiento y porque, además, nuestra legislación lo ampara. Y es que, la tauromaquia y los espectáculos taurinos son una excepción dentro de las Leyes de Protección Animal. Y entonces, si no fueran toros sino otro tipo de animales, ¿qué pasaría? Si fueran perros o gatos, nos volcaríamos sin dudarlo a tachar de crueles sin corazón a todo aquel que se atreviera a hacerles daño. Pero no lo son, no son mascotas ni animales que ablanden nuestro corazón. Son bestias sometidas a viles asesinatos. Y mientras tanto, algún inteligente decidió llamarlos "arte" o "cultura". ¿Pero qué clase de arte se siembra con cadáveres? ¿Y qué cultura le aplaude al sufrimiento? Porque luego nos escandalizamos de que en China se maten a más de 10.000 perros para un festival. Y los tachamos de salvajes. Y crueles. Y malvados. ¿Y nosotros? Nosotros no, nosotros tenemos arte. Más de 10.000 obras pintadas con sangre.
Generalizo, generalizo porque me da vergüenza que se permitan cosas tan atroces en este país. No solo por los toros, sino también por los patos en Valencia o los gansos en Vizcaya. Y no me creo que exista gente que disfrute de estas tradiciones. No puedo creerlo, pero ocurre. Y grabamos esas muertes con nuestros móviles porque, claro, somos una sociedad civilizada. Nos consideramos modernos y aseguramos vivir en un país desarrollado. Y aunque muchos luchen en contra de esta cultura, desde arriba se sigue permitiendo. Y en cuanto por la calle grites a favor de los animales, te tacharán de hippie y perroflauta.
Volvemos a olvidarnos de Gandhi.
Volvemos a olvidarnos de que somos animales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario